Una alegre y emotiva celebración le realizaron a Fray Domingo Pepe, los fieles de la parroquia Nuestra Señora del Carmen en Río Blanco, junto a monseñor Rolando Alvarez y sacerdotes Franciscanos y Diocesanos. El sacerdote de origen italiano cumplió 50 años de ministerio sacerdotal.

El 11 de marzo la feligresía organizó una caravana por las principales avenidas del pueblo, luego en el templo parroquial que quedó pequeño para la cantidad de participantes se desarrolló la solemne celebración Eucarística en acción de gracias que fue presidida por el Obispo de Matagalpa, quien durante la homilía declaró a fray Pepe “cofundador de la Diócesis” por su gran entrega y aportes a la Evangelización de esta Iglesia Diocesana que tiene 92 años de existencia.

Monseñor Alvarez también explicó que “fray a amado y ama al Señor, por eso Cristo ha apasentado su vida sacerdotal durante años. La clave del sacerdote es el amor, y usted Fray Domingo con su vida nos ha dado testimonio del amor, de entrega y sacrificios alimentando de oración y amor al pueblo que ha servido. Fray, la mejor homilía que usted ha predicado durante estos años es su propia vida; cada vez que escucha con paciencia al hermano, al afligido en sus días claros y oscuros, ha transmitido a Dios Padre amoroso que a través de usted nos ha dado ternura y cariño”.

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“Gracias fray Domingo por estar firme durante estos años, por estar fiel e inamovible en la fe. Gracias porque en los momentos difíciles ha permanecido de pie a la derecha del padre… También puedo afirmar que su adhesión a la voluntad del Padre ha hecho que en nuestra Iglesia usted sea una roca firme, su obediencia a Dios ha sido esencial para construir el camino de la santidad”, aseguró el prelado mientras los fieles aplaudían.

En este punto mencionó que en el inicio no se conoce el camino que Dios tiene destinado para sus hijos. “Sin importar lo que viniera usted en Asís-Italia dio un sí, que lo trajo a Río Blanco, su aceptación gozosa a la voluntad del Padre nos llena de alegría, este amor y creer nos invita a ver con esperanza al futuro”.

Finalmente monseñor Rolando José, expresó: “Fray, usted es una memoria viviente de la Diócesis y una historia encarnada, los años han pasado y el cabello negro se ha vuelto en cabello blanco. Gracias por su amor, entrega y confianza en Dios”.

Por su parte Fray Domingo Pepe agradeció a Dios por sus padres quienes lucharon por formarlo en valores cristianos, además confesó que fueron difíciles los años de formación sacerdotal en Asís, donde San Francisco dejó sus huellas de conversión, y “aunque hayan dificultades el Señor se encarga de todo. Luego Dios me manda a Nicaragua donde la fe de este pueblo me conmueve por su amor a Jesús Sacramentado, a la Virgen y a sus pastores”, afirmó.

También el religioso pidió por el pueblo de Río Blanco donde llegó desde joven, y con quienes ha compartido alegrías y circunstancias difíciles que se han enfrentado en esa zona. “Yo vi crecer a Río Blanco, por eso ruego a Dios que haya abundancia, progreso y bienestar sobre este municipio”.

Por: Manuel Antonio Obando Cortedano