Son tantas y tan bellas las flores y los ornamentos con los que se adorna la plaza de san Pedro en Pascua -además del Pueblo de Dios, que es lo más lindo por supuesto-, que puede ser que a alguno se le haya pasado por alto el detalle querido por Francisco.

Ademas del icono de Jesús resucitado que ritualmente el diácono abre al inicio de la misa y de la imagen de la Virgen con el niño en los brazos a la derecha de la sede principal, en lo alto del frontispicio del santuario de San Pedro, colgaba la imagen de San  Miguel Arcángel venciendo con su espada al maligno y a la izquierda del Papa la imagen de san José, esposo de la Virgen y Custodio de la Iglesia.

Aparentemente san Miguel Arcángel y san José,no tienen directamente que ver con la resurrección, pero estuvieron allí como fuertes escoltas del Papa, que también plásticamente, en la vista panorámica resultaba Pontifice; un puente entre el cielo y la tierra, con Jesús resucitado en las manos, en el pan de la Eucaristía.

Arriba de todo se vió claramente por las cámaras de TV, el Cristo triunfante que corona el frontispicio de la Basilica vaticana junto a los apóstoles.

Francisco no se las cree, la Iglesia es de Jesucristo a quien él sigue a rajatabla. La defiende de modo particular del maligno san Miguel Arcángel y la Custodia san José, dos devociones muy particulares del Obispo de Roma. @jesuitaGuillo