«No se puede hablar de guerra civil», en Venezuela: «una guerra civil no es posible porque la población que no sigue al gobierno no tiene armas, no está armada». Así se ha manifestado el cardenal Jorge Urosa, arzobispo de Caracas, a Radio Vaticano.

(Aica) «La población democrática está indefensa: no hay posibilidad de una guerra civil; hay posibilidad de una opresión de la población de Venezuela, esto sí. Y hay posibilidad de gravísimos conflictos, incluso violentos», añadió el purpurado, que acusa al gobierno de querer instaurar un régimen totalitario marxista contrario a la Constitución del país.

Las duras declaraciones del cardenal Urosa llegaron a las pocas horas de un comunicado de la Conferencia Episcopal Venezolana, en el que los obispos rechazan la pretensión del gobierno de Maduro de convocar a una Asamblea Constituyente, argumentando que «es innecesaria y resulta peligrosa para la democracia venezolana, para el desarrollo humano integral y la paz social».

«Rechazamos la convocatoria a esa Asamblea Constituyente y exhortamos a la población en general a no resignarse, a levantar su voz de protesta, pero sin caer en el juego de quienes generando violencia quieren conducir al país a escenarios de mayor confrontación con el fin de agravar la situación y mantenerse en el poder».

Los obispos venezolanos han convocado a una Jornada de oración por la paz el próximo domingo 21 de mayo.