La Oroya (Agencia Fides) – Después de que el gobierno redujese los estándares de calidad ambiental (ECA) para facilitar la venta del complejo metalúrgico de La Oroya, el arzobispo de Huancayo, Mons. Pedro Barreto Jimeno, SJ, se ha pronunciado en contra de esta medida por ser perjudicial para la salud de la población

Resultado de imagen para Mons. Barreto Jimeno PERUMons. Barreto Jimeno ha señalado que desde 1928 el Estado se ha enriquecido a costa de la población de esta zona, de tradición minera, y no va a permitir que se retorne a esa situación. “El Estado desde 1928 ha recibido impuestos y se ha enriquecido a costa de la vida y la salud de la población y una vez más el Estado quiere volver a las andadas de corrupción, pero en esta ocasión va contra la vida de la población”, ha dicho severamente. 


En la nota enviada a la Agencia Fides por una fuente local, se lee que el gobierno ha permitido que las mineras emitan hasta 250 microgramos de dióxido de azufre, cuando anteriormente el límite máximo era 20. Al respecto el decano del colegio de Ingenieros, Fredy Matos, ha expresado su disconformidad con esta flexibilidad porque la salud de la población será la principal consecuencia de ello. 

La historia de la minería en la zona se ha prolongado durante un largo tiempo. La Iglesia había expresado una opinión positivamente sobre la reactivación del complejo metalúrgico de La Oroya, pero sólo después de que se garantizasen la vida, la salud y el trabajo decente para los trabajadores.