Mexico I Violencia generalizada en los municipios de Chalchihuitán y Chenalhó” voz de alarma de la diócesis

San Cristóbal de las Casas (Agencia Fides) – “Los valores fundamentales de la vida humana, la justicia y la paz, así como el respeto a los derechos humanos, están siendo violados masivamente y con efectos graves en las condiciones de las personas desplazadas”

: es la alarma lanzada en un comunicado enviado a la Agencia Fides, el obispo emérito de la Diócesis de San Cristóbal, Mons. Felipe Arizmendi Esquivel, junto con todo el Consejo Diocesano de Pastoral, que manifiestan su profunda preocupación por la situación que prevalece y continua agravándose en la zona limítrofe entre los municipios de Chalchihuitán y Chenalhó.

La violencia generalizada provocada por un grupo armado que ha sembrado el terror en estos municipios, ha provocando el desplazamiento forzado de mas de 5000 personas, que se encuentran en condiciones de gran precariedad y sometidas a la intemperie en las montañas de los Altos de Chiapas. La mayoría de los desplazados son niños, mujeres y ancianos que están padeciendo hambre y frío, además de que varios están enfermos y sin atención médica. Hace más de una semana, el grupo armado cortó la carretera que comunica a Chenalhó con Chalchihuitán, provocando escasez de alimentos y falta de servicios. 

“Nos sorprende la impunidad con que actúan los grupos armados, hasta el punto de que ni la Policía ni el Ejército han podido hacerse presentes para impedir la violencia, ni para desarmar a quienes imponen su control del territorio y de la población a través del miedo”, se lee en el comunicado recibido en al Agencia Fides.

Esta situación de violencia se debe a un problema por los límites territoriales entre ambas localidades que se produjo hace 45 años. En en 1973, la entonces llamada “Secretaría de la Reforma Agraria” trazó una línea para delimitar que tierras pertenecían a Chalchihuitán y cuales a Chenalhó, pero sin respetar los límites históricos y naturales del río. Esto hizo que se concediesen a Chalchihuitán tierras que pertenecían a Chenalhó y viceversa, provocando el conflicto. “No vemos una acción eficaz por parte de las autoridades para solucionar esta situación de emergencia humanitaria, ni para atender las necesidades inmediatas, ni para solucionar las causas” afirma el obispo junto con el consejo de pastoral.

La iglesia local expresa su preocupación por el peligro real de que la violencia “derive en un enfrentamiento armado que tendría consecuencias gravísimas, a 20 años de la Masacre de Acteal”, donde fueron asesinados 45 indígenas tzotziles mientras oraban en una iglesia de la comunidad, en el municipio de Chenalhó.

Ante toda esta situación se pide a las autoridades que garanticen la seguridad de la personas afectadas, de quienes llevan ayuda humanitaria, que busquen soluciones y no dejen impunes los delitos cometidos.
Además a las organizaciones eclesiales y de la sociedad civil les piden “una solidaridad efectiva” y que pongan de inmediato al servicio de la población afectada “servicios médicos y medicinas, alimentos, vestido y protección que se necesitan con urgencia”, mientras que por su parte afirman “como diócesis continuaremos todos los esfuerzo para hacer llegar la ayuda humanitaria, con la coordinación de Cáritas”.

La diócesis de San Cristóbal de las Casas, tiene una superficie de 36 821 km², en el cual colaboran noventa sacerdotes y trescientos veinte diáconos, además de ocho mil catequistas. En su territorio existen dos mil quinientas comunidades, cuya población estimada es de un millón y medio de personas a las cuales se atiende mediante siete zonas pastorales.

(LG) (Agencia Fides 30/11/2017)

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