Aunque la vocera del Gobierno, Rosario Murillo, dice que hay avances en el respeto a los derechos de las mujeres, el Gobierno reprimió en noviembre de 2017 una marcha contra la violencia hacia las mujeres, promovida por las organizaciones de la sociedad civil. LA PRENSA/JADER FLORES

Rosario Murillo “enmascara violencia” hacia las mujeres, según ONG

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El discurso triunfalista de la vicepresidenta designada por el poder electoral, Rosario Murillo, de que en Nicaragua se ha alcanzado la equidad de género y se ha reducido la violencia hacia las mujeres, es rechazado por organismos no gubernamentales, pues sostienen que el Gobierno practica una política para invisibilizar el retroceso que ha habido a los derechos de las mujeres.

Murillo, en su acostumbrada intervención al mediodía en los medios oficialistas, dijo que este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en Nicaragua las mujeres deben celebrar que han ganado mayor espacio en cargos públicos.

Asimismo, que tienen mayores oportunidades laborales y más acceso a educación y a salud reproductiva.

Los logros, según Murillo

Uno de los logros que Murillo atribuyó como “fruto de políticas” del gobierno orteguista, es que el Foro Económico Mundial ubicó a Nicaragua en la posición seis “de los países con igualad de género en el mundo”.

Según el Foro Económico Mundial, en Nicaragua se alcanzó “la igualdad de género en puestos ministeriales por primera vez en tres años, y también tiene la quinta mayor proporción de mujeres parlamentarias en el mundo con 46 por ciento”.

Al publicarse ese informe hace dos semanas, Murillo celebró porque para ella, se reconocía la “restitución de derechos y sobre todo en promoción del respeto a la fortaleza, a la fuerza, a la capacidad de nosotras las mujeres” con el gobierno de su esposo, el presidente designado Daniel Ortega.

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Magaly Quintana, directora de Católicas por el Derecho a Decidir, afirmó que ese logro “es falso” y reclamó que quienes elaboran el informe del Foro Económico Mundial dieran por hecho que en Nicaragua se avanza en la igualdad de género con solo tomar en cuenta que 42 mujeres son diputadas en la Asamblea (órgano integrado en total por 92 legisladores) y hayan más ministras en el Ejecutivo.

“Donde no hay democracia no hay equidad de género, así de claro. Parece ser que los indicadores que toman en cuenta esos organismos son cuantitativos en relación con la participación de la mujer en el Estado para decir que hay un gran avance en Nicaragua. El problema es que al no existir Estado de derecho y democracia, las políticas se definen de acuerdo con órdenes partidarias”, afirma Quintana.

Lo positivo para Murillo

Para vender una imagen de progreso que supuestamente propician las políticas gubernamentales, Murillo exaltó como positivo que en Nicaragua se maten a menos mujeres que en el resto de Centroamérica.

El pasado 1 de marzo la vicepresidenta designada afirmó que entre 2013 y 2017 fueron 322 mujeres nicaragüenses las víctimas de homicidios. Dijo que ese se número era inferior a las 3,050 en Guatemala; las 2,285 en Honduras, las 2,075 de El Salvador y las 859 mujeres asesinadas en República Dominicana en cinco años.

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“Como vemos, las mujeres víctimas de muertes homicidas en Nicaragua son menos que en los otros países”, dijo Murillo en esa oportunidad. Aunque afirmó que “no celebramos” que hayan femicidios, destacó que el país no ocupe el primer lugar en la región.

El organismo Católicas por el Derecho a Decidir le reclamó a través de una carta a Murillo que sus declaraciones eran “un intento por invisibilizar los femicidios” en el país “en aras de proyectar una falsa imagen de bienestar social inexistente, que contradice la realidad de las cienes de madres y los huérfanos existentes” a causa de ese delito.

La reducción de femicidios en los datos oficiales lo permite el hecho que Ortega impulsó la reforma a la Ley 779, Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres, donde se limitó ese delito al ámbito de relación de parejas.

Católicas y la Asociación Mujeres Axayactl sostienen que los indicadores de violencia contra las mujeres no pueden validarse porque el Gobierno impone una política de censura a las organizaciones de la sociedad civil no afines al orteguismo.

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El fin de esa práctica para las organizaciones es ocultar las cifras verdaderas “con el malicioso y perverso propósito de falsificar el grado de irrespeto machista, misógino y violaciones a los derechos humanos de las mujeres, niñas y niños a nivel internacional”, dicen las mujeres de Católicas por el Derecho a Decidir.

Otra de las maneras en que el Gobierno fomenta la impunidad en los casos de violencia hacia las mujeres, según Católicas por el Derecho a Decidir, es el hecho que Medicina Legal reportó que en diez años a unos 53,000 hombres, mujeres, niños y niñas se les hizo peritaje por haber sufrido violencia sexual. Sin embargo, a 17,600 de ellos Medicina Legal sostuvo que no presentaban indicaciones de abuso sexual, es decir, descartó el delito.

“¿17 mil personas van a mentir? Eso se traduce en impunidad, porque los exámenes de Medicina Legal son la base para sustentar una acusación. Eso te demuestra una gran impunidad que promueve este Gobierno”, afirmó Quintana.

Funcionarias sin decisión

Magaly Quintana, directora de Católicas por el Derecho a Decidir, cuestiona que se hable que hay equidad de género solo porque hay más mujeres en altos cargos públicos, “cuando se sabe que no están por su capacidad, sino porque son las incondicionales a (Rosario) Murillo y a (Daniel) Ortega, y cuando las ministras no se comportan como ellos dos, simplemente las corren”. Un ejemplo de esto fue la destitución de María Auxiliadora Chiong como titular del Mefcca, en julio de 2017, luego que Chiong dio declaraciones a LA PRENSA sobre que el programa Hambre Cero había dejado de ser gratuito.

Embarazos adolescentes

Para la vicepresidenta designada, Rosario Murillo, otro motivo de celebración de las nicaragüenses es tener más acceso a servicios de salud reproductiva y a educación. Sin embargo, el discurso oficial no se sostiene, ya que Nicaragua es el segundo país con la tasa más alta en embarazos adolescentes en América Latina.

e cada 1,000 mujeres que dan a luz, 92.8 están en el rango de 15 a 19 años en el país, según el reciente informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), con datos hasta 2015 proporcionados por el Gobierno.

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Elea Palacios, de la directiva de la Asociación de Mujeres Axayactl, considera “un reflejo del fracaso” de las políticas educativas y de salud en las escuelas la alta tasa de embarazos adolescentes.
Otro factor por el que no se puede reconocer a Nicaragua como un Estado donde hay avances en el cumplimiento de los derechos de las mujeres, según Palacios, es porque “la respuesta institucional” ante la violencia “se ha debilitado” debido a que se cerraron las Comisarías donde las mujeres podían ir a denunciar las distintas formas de abusos y acoso que sufren en sus hogares, en sus trabajos y en la calle.

Reducen las denuncias de violencia porque en la Policía a muchas mujeres se les niega recibir sus casos, y a las que sí se los tramitan las obligan a mediar con sus abusadores y así no es judicializada la violencia”, dice Elea Palacios, de la Asociación de Mujeres Axayactl.

FUENTE: LA PRENSA

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