José Adán Cárdenas Dávila y Juan Pablo Soza Úbeda recibirían supuestamente por parte de Pracedes Valverde 60,000 córdobas en pago por acabar con una familia completa. Luis E. Martínez

Orden de captura para quien planeó masacre de Matagalpa

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Sobre Pracedes Vladimir Valverde Martínez se giró ayer una orden de captura. La Fiscalía lo señala como presunto autor intelectual de la masacre de Matagalpa en donde mataron a la productora Reyna Gioconda Molina Zamora y su familia, ocurrido la noche del pasado 4 de marzo.

Además a José Adán Cárdenas Dávila y Juan Pablo Soza Úbeda, el fiscal auxiliar Dimas Cerna, los acusó como presuntos coautores de asesinato agravado en perjuicio de dos personas y asesinato agravado en grado de frustración contra tres más, hechos ocurridos en la comunidad San Nicolás (Matagalpa).

Cárdenas Dávila fue tajante con su abogado: “¡Vamos a juicio!”, le dijo, negándose a admitir los cargos que la Fiscalía formuló contra él y Soza Úbeda.

Ayer ambos enfrentaron la audiencia preliminar del proceso y la titular del Juzgado Único de Distrito Penal de Audiencias en Matagalpa, Maribel Parrilla, admitió la acusación y les impuso la medida cautelar de prisión preventiva.

Cárdenas y Soza fueron detenidos durante la Semana Santa recién pasada y ambos habrían admitido ante la Policía que por presunto encargo de Valverde tenían la misión de matar a Molina Zamora y exterminar “a la familia que estuviera en la casa para no tener testigos”, refiere la acusación.

Confesión

Sin embargo, “en el caso mío no hay prueba, no hay evidencia”, aseguró Cárdenas, antes que comenzara la audiencia preliminar, agregando que “lo que dije (ante la Policía) fue porque me torturaron fuerte, pero yo desconozco el caso… (Lo dije) porque no aguantaba las torturas, mis testículos los andaba que ya no (aguantaba) y para que me dejaran en paz yo dije eso, yo fui, les dije, pero yo directamente no sé”.

Soza, en tanto, fue quien más detalles habría dado a la Policía, pero este martes apuntó: “Quizá dije muchas cosas por amenazas que me hicieron a mí y a mis hijas, pero no sé quién fue, sería Pracedes, no lo sé, porque no lo conocía suficientemente a él, pero me cayeron unas amenazas que tenía que decir tal cosa, si no mis hijas la iban a pagar… uno en un aprieto por los hijos cualquier cosa puede decir”.

Según la Fiscalía, los tres acusados se conocieron en las celdas del pasillo 5 de la unidad departamental de la Policía, donde estuvieron presos, Valverde por violencia física y psicológica contra su expareja Reyna Karla Marenco Molina —hija de Molina Zamora—, mientras que Cárdenas y Soza por abigeato.

Una vez que los tres estaban libres, Valverde “los recluta (a Cárdenas y Soza) y los lleva a trabajar” los días 12 y 27 de febrero de 2018, respectivamente, a una propiedad que tiene en Sébaco, donde posteriormente “les explica el plan que van a ejecutar…”, consistente en matar a Molina Zamora y quienes estuvieran en la casa “para no tener testigos”, por lo cual les pagaría 60,000 córdobas.

El 4 de marzo, Cárdenas y Soza llegaron a San Nicolás simulando ser policías que investigaban un caso de abigeato. El primero vestía como policía y andaba pistola, mientras que el segundo andaba un machete, armas con las que atacaron a las cinco personas que estaban en la casa de Molina Zamora.

A sangre fría
La Fiscalía señala que afuera de la casa en la finca Santa Gertrudis, Adán Cárdenas disparó primero contra el mandador Douglas Altamirano en abdomen y brazo.Luego se fue al cuarto de Reyna Molina, asestándole tres disparos. “Simultáneamente”, Juan Soza atacó con el machete a Marcela Marenco, quien gritaba pidiendo ayuda y trataba de refugiarse en el baño, pero Cárdenas se acercó y le asestó dos tiros en los brazos.

Al terminar las municiones, la golpeó con la pistola en la cabeza, le quitó el machete a su compinche y asestó un par de filazos a la mujer, quien simuló estar muerta. Marco Marenco, quien estaba en una pieza anexa a la casa, quiso auxiliar a su madre y hermana, pero Cárdenas lo macheteó y después atacó a Zuleika Otero.

“Para cerciorarse que estaban muertos”, dice la acusación, Soza asestó varios machetazos en el cuello y tórax a Molina Zamora. Luego, alternándose, “hicieron cortes” en los cuellos a cada víctima. Soza habría dicho a la Policía que los cortes los hizo Cárdenas con “un cuchillo cabo blanco”. Cárdenas habría llamado a Pracedes Valverde para indicarle que “ya todo estaba cumplido, que el ganado ya estaba encerrado”.

 

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