Caída de Evo Morales afecta a Cuba, Venezuela y Nicaragua

La renuncia a la Presidencia y posterior salida de Bolivia al exilio de Evo Morales, ha provocado una división en la política latinoamericana, entre los que alegan que hubo un golpe de Estado o un fraude electoral, mientras los regímenes de Nicaragua y Venezuela mantienen su apoyo incondicional a Morales. Para el exembajador boliviano en Estados Unidos, Jaime Aparicio, los dirigentes de los tres países comparten una característica común: son “tramposos”.

Morales fue forzado a dimitir tras varias semanas de protestas ciudadanas por los resultados de las elecciones presidencial del pasado 20 de octubre, en las que Evo se declaró vencedor en primera vuelta. La Presidencia ha sido asumida interinamente por la senadora opositora Jeanine Áñez, segunda vicepresidenta del Senado, quien, sin tener quorum en el Congreso, activó el mecanismo sucesorio tras la renuncia de todos los funcionarios que constitucionalmente podía reemplazar al líder indígena.

Durante una entrevista con el programa Esta Noche, Aparicio explicó que Morales quería “ganar tiempo” con una convocatoria a nuevas elecciones, pero que la oposición no le compró “ese juego”. “Ahorita estaríamos como (Juan) Guaidó (en Venezuela), estaríamos como están ustedes (en Nicaragua), con un Gobierno que se ha repuesto… y se queda otros cinco años”.

El papel de la Policía y el Ejército boliviano ha sido central en el devenir de la crisis de ese país. Ambas instituciones se negaron a reprimir al pueblo y seguir las órdenes de Morales de atacar. “Ante el temor, de ser sancionados por tribunales internacionales y por la justicia boliviana cuando las cosas cambien, decidieron que no iban a salir”, mencionó el jurista.

El desenlace de esta crisis en Bolivia ha dividido al país, y también a la OEA. Algunos países como México dicen que hubo un golpe de Estado contra Evo Morales; el secretario general de la OEA dice que hubo un autogolpe de Evo Morales al perpetuar un fraude electoral. ¿Cuál es la realidad?

Evo Morales, en primer lugar, dejó un país dividido, atemorizado y lleno de odios. La división, en los últimos días, se acentuó porque hordas armadas aterrorizaron realmente a la población, sobre todo en la ciudad de La Paz; pero el país se ha unido, ese ha sido el secreto de este cambio, de esta rebelión ciudadana. Veintiún días han tomado la ciudad, jóvenes, indígenas, mineros, los cocaleros de la zona —Chiquitanía— que no produce droga, que es para consumo legal, que han sufrido los fuegos por una ley de Evo Morales. Todo esto ha causado una conmoción, esta unidad de los bolivianos.

Almagro habla de un golpe, pero en realidad ha habido dos golpes de Estado y un intento de un tercer golpe de Estado, todos atribuibles a Evo Morales: el primero ha sido el desconocer un referéndum popular, donde le han dicho que no puede reelegirse y, haciendo caso omiso a la voluntad popular, se ha reelegido violando y alterando el orden constitucional. Luego, un fraude certificado por la OEA, un fraude de proporciones gigantescas, porque han sido burdos en su fraude y; en tercer lugar, un intento de fraude antes de tomar el vuelo hacia México, donde ha tratado de mandar hordas de gente a quemar casas, a incendiar.

Ejército y Policía se niegan a reprimir

La intervención del Ejército en el momento que le pide al presidente de la República renunciar, ha sido interpretada como un golpe de Estado; por el otro lado, Evo Morales dice que ha sido objeto de un golpe cívico, político y policial. ¿Cómo se puede interpretar la actuación del Ejército?, ¿Qué lo lleva a intervenir en esta crisis política?

La indignación de la gente por la burla de su voto ha hecho que salgan y paralicen las ciudades por 21 días. Ante esa masiva demostración, la Policía se ha dado cuenta que no podía reprimir porque esto iba a acabar muy mal y han decidido replegarse. Es el momento que Morales saca sus hordas para atacar a toda esta gente joven, que salía con música, con actores de teatro, era una revolución, una rebelión pacífica. La Policía dijo que no iba a reprimir, y cuando salieron estas hordas, la Policía no estaba preparada para enfrentarlas y le pidió al Ejército que intervenga.

El Ejército hasta ese momento había estado leal a Morales, y retirado. Cuando vieron la gravedad del asunto —hordas armadas de Evo Morales, la Policía y el pueblo en las calles—, los militares reflexionaron. Acá hay un antecedente, los militares que fueron injustamente acusados en otras (crisis), como en el caso de la caída (en 2003) de (Gonzalo) Sánchez Lozada, esos militares fueron condenados por Evo Morales a más de veinte años de prisión; están todavía presos algunos de ellos, en la cárcel de Sucre; luego de eso hubo un decreto que obliga a que se les dé una instrucción escrita del gabinete y del presidente para que salgan a reprimir.

Policías y militares en protesta de Bolivia
Un grupo de policías ondea la bandera tricolor de Bolivia mientras se repliega a una comisaría el sábado nueve de noviembre, en la ciudad de Santa Cruz (Bolivia). // Foto: EFE

Ante el temor de ser sancionados por tribunales internacionales y por la justicia boliviana cuando las cosas cambien, decidieron que no iban a salir. Dijeron: Nosotros no podemos salir, hay violencia en las calles, la Policía está con la revolución ciudadana. Presidente, entienda, la única solución para pacificar este país es que usted renuncie.

No lo han puesto preso, no lo han sacado en pijamas de su casa, se ha ido al Chapare, su reducto, nadie lo ha ido a molestar ahí, y luego ha presentado su renuncia porque no tenía otra posibilidad. Yo no veo dónde ha habido un golpe. Luego hubo una sucesión constitucional. Ayer (martes) la Corte Constitucional del propio Evo Morales, ha ratificado que la sucesión es legal, interina, y que tiene noventa días para llamar a elecciones.

El hecho de que la senadora Áñez, que era la segunda vicepresidenta del Senado, asuma la presidencia del Senado y del Congreso, pero no hay quórum en los órganos legislativos ¿Afecta eso la legalidad de esta sucesión constitucional?

No, porque estamos hablando de una emergencia nacional, hay un vacío de poder. Evo Morales ha amenazado, pedido a otros, comprado a todo el resto de diputados. Los dos tercios del Congreso que tenía bajo su control no se han presentado, y no se iban a presentar porque ese era el plan de Evo Morales, generar el caos, reunir a esos dos tercios de votantes en algún otro lugar que no sea el Parlamento, rechazar la renuncia, y él lograr volver a tomar el poder, esa era su estrategia.

La Corte Constitucional ha ratificado que no puede haber vacío de poder en el país, y que a falta de las autoridades, como el presidente, diputados y senadores, la siguiente autoridad del senado es a quien le corresponde dirigir el país y llamar a elecciones, o sea, que eso ha sido ratificado por un órgano jurisdiccional, como la Corte Constitucional.

La propia OEA ha entendido que ese argumento es válido, era una situación de emergencia, de acefalía en el poder y de gravedad que afectaba la estabilidad y seguridad del país.

Golpe a Cuba y Venezuela

La narrativa de golpe viene de los aliados de Evo Morales, porque Bolivia como Nicaragua son piezas de un juego mucho más grande. La caída de Bolivia afecta mucho a Cuba y a Venezuela, es una pieza clave, no solo por su ubicación estratégica en el corazón de Sudamérica, sino porque el Chapare, donde estaba recluido Evo Morales, donde tiene un aeropuerto internacional en un lugar donde no hay turismo, es un centro de financiamiento de las FARC, de Venezuela y de Cuba, es un centro de acopio de la mayor cantidad de cocaína, porque el 95% de la hoja de coca va al narcotráfico; el presidente de la federación de productores de coca es el señor Evo Morales.

Y, hay también los países que, por ingenuidad o por malicia, o un nuevo tipo de izquierda, de intelectuales de izquierda, hipócritas y frívolos, han creado esta narrativa que ha habido un golpe, comenzando por el presidente electo de la Argentina (Alberto Fernández), el canciller mexicano (Marcelo Ebrard), y Pablo Iglesias, en España. Estos están muy bien organizados en el Grupo de Puebla.

Daniel Ortega junto a Nicolás Maduro y Evo Morales en un acto de conmemoración de la muerte de Hugo Chávez en el 2016.

En el momento en que la OEA presenta su auditoría y dice que hubo fraude, y Evo Morales aceptó convocar a nuevas elecciones bajo un nuevo Tribunal Electoral, ¿Por qué la oposición se rehúsa a aceptar la oportunidad de ir a una nueva elección?

La razón es sencilla, lo que quería Evo Morales, que es tramposo, como son Ortega y Maduro, era ganar tiempo. Él lo que quería es regresar al palacio, decir que llamaba a elecciones, descabezar a la Policía, traer a gente leal a él; sacar a los cocaleros de Yungas —treinta mil personas; tienen grupos de choque formados en Cuba—; tomar la ciudad; poner en el Ejército a otro comandante más leal a él y; luego decir que él no podía traicionar la Constitución, que había ganado la segunda vuelta y que, por tanto, él era presidente por los próximos cinco años, que ni la OEA, ni el liberalismo, ni el capitalismo, ni la derecha internacional iban a dictarle qué hacer.

Ese era un plan muy, pero muy claro, y los bolivianos no se compraron ese juego. Ahorita estaríamos como (Juan) Guaidó (en Venezuela), estaríamos como están ustedes (en Nicaragua), con un Gobierno que se ha repuesto y se queda otros cinco años. Por eso ha sido un milagro, una madurez increíble y una lección increíble lo que ha hecho el pueblo boliviano.

Nuevo escenario electoral

¿Cuál es el siguiente paso? Se habla de una inminente convocatoria a elecciones, ¿Hay posibilidades de unidad dentro del campo democrático de la oposición? ¿Por un lado está Carlos Mesa, y por otro secrores de utraderecha y los Comités Cívicos de Santa Cruz, con una agenda revanchista?

La presidenta tiene dos tareas: llamar a las elecciones más limpias que se han dado en la historia de Bolivia, para que den tranquilidad a la población y pacifiquen el país. Para eso se va a pedir a la OEA, a la Unión Europea, a todos los organismos de vigilancia electoral, que ayuden. La presidenta tiene dos meses de mandato nada más; tienen que nombrar una Corte Electoral de absoluta viabilidad para la población, de credibilidad.

Carlos Mesa que ganó la primera vuelta, va a ser uno de los candidatos, pero en estos días han emergido dirigentes cívicos, de los Comités Cívicos, que se han vuelto inmensamente populares, en pocos días han alcanzado un gran respeto. Han sido los artífices de este cambio, porque han desconcertado a Morales, a sus estrategas y se han manejado bien con símbolos.

(Luis Fernando) Camacho, el dirigente de Santa Cruz, y (Marco) Pumari, un dirigente indígena de Potosí, de la zona minera, son dos, prácticamente, héroes nacionales, pero nadie sabe si se van a presentar a las elecciones, van a ir a las elecciones locales. En este momento no hay certeza, salvo la de Carlos Mesa, de que quién más se va a presentar a esta elección.

La participación del partido de Evo Morales, del Movimiento Al Socialismo, en esa elección es un factor determinante para garantizar su legitimidad. ¿Cambia esta elección, si participa o no el MAS?

Ojalá se presente, sería bueno porque hay que tener a esta gente, como al chavismo y alguna gente que no ha cometido delitos, que se presenten. Desde el punto de vista legal, el partido MAS ha perdido su posibilidad de ser un movimiento acreditado por haber cometido delitos electorales penados por la Constitución y las leyes; por tanto, se tienen que reagrupar en otro movimiento, con otro nombre.

Canciller mexicano recibe a Evo Morales
El canciller mexicano, Marcelo Ebrard (izquierda), recibe al expresidente de Bolivia Evo Morales a su llegada al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Foto: EFE/ Mario Guzmán

¿Puede Evo Morales seguir gobernando Bolivia desde abajo, hacer Bolivia ingobernable?

Su capacidad de desestabilización y de destrucción es todavía muy grande. Veo el mayor problema, no en estos tres meses de elección y de campañas, sino después, porque quien venga va a tener el gran problema de recibir una crisis económica enorme; la baja de recursos; el déficit fiscal, que es en este momento, después de Venezuela, el más grande de América Latina; un peso sobrevaluado; y va a tener que tomar correctivos sí o sí.

Y ese es el momento en el que Morales va a hacer lo que ha hecho la señora (Cristina) Kirchner en Argentina, decir: – han visto qué bien estábamos cuando yo era presidente. (Evo) ha dilapidado los ingresos más altos de la historia de Bolivia, y va a decir, -comparen esa bonanza de mi época con lo que está pasando ahora con la derecha en el poder.

Ese discurso tan gastado y tan lamentable tiene su éxito porque la gente no entiende de cómo se ha manejado la economía o qué ha pasado en el mundo, los precios del gas, lo que entiende es si está mejor o peor que antes, y ahí es que hay un problema que puede ayudar a que Morales siga desestabilizando Bolivia.

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Author: radiohermanos

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