Está por concluir la cosecha cafetalera del ciclo 2013-2014 en el departamento de Matagalpa y el futuro inmediato luce incierto para los cortadores de café, quienes esta vez han obtenido menos ingresos para subsistir durante el llamado “tiempo muerto” o “tiempo silencio”, en el que algunos dirigentes observan que habrá hambre en las familias campesinas.

 

“De hecho, la crisis (para los cortadores) ya se siente”, afirma José María Rizo Montoya, del comité ejecutivo departamental de la oficialista Asociación de Trabajadores del Campo (ATC), indicando que antes de los cortes hubo despidos en las haciendas y durante la cosecha los productores contrataron menos mano de obra por la baja en la producción.

 

Según el dirigente de ATC, de los 50,000 obreros que en cada ciclo cortan café en las fincas de Matagalpa, esta vez solo 30,000 consiguieron trabajo. El 40 por ciento restante tuvo que buscar otras alternativas laborales y una parte emigró a países vecinos, mientras que otros buscaron empleo en los arrozales de Malacatoya en Granada.

 

Por diversos factores, principalmente las afectaciones de la roya y otras enfermedades en los cafetales, la cosecha de este ciclo mermará en aproximadamente 200,000 quintales de café oro respecto de la cosecha anterior en el departamento, donde el clima también acortó el período de cortes, el cual históricamente se prolonga por tres meses y esta vez será menor, apunta Aura Lila Sevilla Kuan, presidenta de la Asociación de Cafetaleros de Matagalpa (Asocafemat).

 

Los obreros agrícolas que obtuvieron empleo, como Darío Hernández Sánchez, resienten que en este ciclo apenas logran cortar un promedio de cuatro latas de café por día. A él le pagan 30 córdobas por lata en una hacienda cercana a la ciudad de Matagalpa.

 

Igual paga recibe Luisa Amanda González Vásquez en una hacienda en los límites municipales de Matagalpa, San Ramón y El Tuma-La Dalia. Ella asegura que en este ciclo “el corte está malísimo, apenas me corto tres medios (latas) de café”.

 

PAGO “CONGELADO”

 

Aunque la normativa salarial del café está “congelada” desde hace tres ciclos en un pago mínimo de 27 córdobas por lata de café cortado, más la alimentación, en el ciclo pasado los cafetaleros pagaron en promedio 35 córdobas por lata más la comida y Sevilla admite que esta vez hay casos de productores que, en común acuerdo con los obreros, apenas pagan 20 y 22 córdobas por lata de café cortado, más la alimentación.

 

Hernández dice que con lo devengado en los cortes difícilmente podrá conseguir el dinero suficiente para alquilar dos manzanas de tierra en la comunidad Los Limones, del municipio de San Dionisio, comprar las semillas e insumos para sembrar frijol, maíz y millón, actividad que históricamente ha sido su ciclo laboral para garantizar la alimentación de su familia, una vez que finaliza la cosecha de café.

 

González, por su parte, ya descartó la posibilidad de volver a alquilar una parcela para sembrar granos básicos …“Este año tengo que ir a buscar cómo lavar o planchar largo de la casa y sostenernos”, dice esta madre soltera de tres niños.

 

Buscará apoyo en los vecinos para que le cuiden a sus tres hijos, mientras ella busca empleo para tratar de comprar los uniformes y útiles escolares. “Tal vez platicar con la profesora que al principio vayan así los chavalos sin uniformes, sólo con lo poquito que uno tiene para vestirlos, para mientras uno gana y se los pueda comprar”, dice.

 

Sevilla explica que, como Hernández y González, los cortadores aprovechan los ingresos obtenidos en los cortes para financiar la siembra de granos básicos para autoconsumo, además “se financia el costo para mandar a sus niños a la escuela y garantiza cierto margen de seguridad alimentaria para una parte del año”.

 

Tomasa Cortedano, secretaria de la Mujer en la Federación de Trabajadores del Café y coordinadora municipal del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), coincide en que al final de los cortes los obreros pasarán dificultades “porque en el tiempo de silencio no es cierto que le van a dar empleo a toda la población (de cortadores)”.

 

La sindicalista señala que donde ella habita –en Cuatro Esquinas, comunidad El Hular de El Tuma-La Dalia– de aproximadamente 500 obreros agrícolas que viven en ese asentamiento rural, solo el 20 por ciento obtuvo empleo durante esta temporada de cortes y estima que “no es cierto que va a haber dinero en el ‘tiempo silencio’… no creo que la gente coma bien los tres tiempos”.

 

CIERRE TÉCNICO

 

Tras finalizar los cortes de café, una parte de los obreros agrícolas mantiene empleo en las haciendas con las labores de mantenimiento a los cafetales. Sin embargo, los productores quedarán con saldos insolutos y sin recursos para retomar esas actividades, lo cual conllevaría al cierre técnico de las haciendas, explica Aura Lila Sevilla Kuan, presidenta de Asocafemat.

 

“Venimos a un cierre técnico y a esperar qué es lo que nos viene: cuál será la postura de la banca y cuáles serán los movimientos del Gobierno alrededor de este problema y lo que nos preocupa es el silencio del Gobierno”, sostiene la dirigente de los cafetaleros, indicando que aún desconocen detalles del plan de renovación de la caficultura anunciado por el Gobierno.

Fuente: http://www.laprensa.com.ni/2014/01/24/reportajes-especiales/179515-muerto-cortadores